Decreto 604/2026: courier, cupo y evidencia fiscal

El decreto cambia reglas para envíos postales y courier. Qué registrar para unir compra, FOB, cupo anual, tributos y prueba antes de importar o exportar.

ULTIMA MILLA · Noticias · 17 de jul de 2026 · 4 min de lectura

Decreto 604/2026: courier, cupo y evidencia fiscal

El Decreto 604/2026 acaba de unir courier y correo postal en una misma pregunta operativa: qué valor, cupo y prueba quedan detrás de cada envío. Para una pyme cuyana que compra repuestos chicos o manda muestras comerciales, el cambio obliga a mirar factura, FOB, destinatario y tributos antes de apretar enviar. La nota explica qué dato guardar, quién lo valida y cómo armar evidencia sin depender de una planilla suelta.

Qué cambió para compras chicas y muestras

El Decreto 604/2026 incorporó una regla nueva al Decreto 1001/1982: las exportaciones comerciales por vía postal no quedan sujetas a límites de valor. En importaciones postales, el texto actualiza el artículo 80 y mantiene una cifra qué conviene escribir en el sistema, no en un recordatorio: envíos hasta USD 400 FOB, con un máximo de cinco por año y por persona, pueden quedar exentos de derechos de importación y tasa de estadística. La misma norma fija otra cifra para envíos postales destinados a ayuda familiar u obsequio personal: USD 5.000 acumulados por mes y por remitente, con excepción de tasas retributivas de servicios. El antagonista operativo es el régimen duplicado: una compra entra por correo, otra por courier, cada una queda en una planilla distinta y nadie puede explicar el cupo usado cuando llega la consulta fiscal. La Resolución General 5608/2024 ya ordenaba importación y exportación simplificada por Prestadores de Servicios Postales PSP/Courier. El Decreto 1065/2024 había desgravado importaciones sin finalidad comercial hasta USD 400 por envío. El nuevo decreto empuja la misma discusión al correo postal. Una caja chica de repuestos puede ser legalmente simple y operativamente confusa a la vez.

Cómo funciona por dentro

El flujo empieza cuando compras carga proveedor, destinatario, valor FOB, moneda, factura y vía de ingreso. La aplicación valida si el envío corresponde a correo postal, courier o exportación por vía postal. PostgreSQL guarda registros estructurados: CUIT, persona, cupo anual usado, fecha, valor, estado aduanero, responsable y acuse. MinIO o S3 guarda factura, comprobante de pago, etiqueta, captura del tracking y comunicación del operador postal. Después se asignan permisos. Administración carga documentos y corrige datos antes del cierre. Compras ve estado y tracking. Gerencia aprueba cuando el envío toca umbral de valor o mercadería sensible. El contador revisa cupo y tributo. Metabase toma datos de PostgreSQL y muestra envíos por persona, mes, régimen, valor FOB y alerta de cupo agotado. El backup copia base y archivos; la prueba restaura un envío completo y compara factura, estado y adjuntos. La conexión con escala global está en la herramienta, no en el trámite. La encuesta Stack Overflow 2025 recibió más de 49.000 respuestas de 177 países y muestra a PostgreSQL como base deseada y admirada. Esa adopción importa en una pyme de San Rafael porque el control de cupos necesita consultas repetibles, permisos por rol y salida a CSV si cambia el proveedor.

Qué se instala o configura primero

La pila mínima tiene una aplicación web simple, PostgreSQL 17, almacenamiento S3 compatible para comprobantes, Metabase para control y una cola de tareas para revisar vencimientos. El primer entregable verificable es un registro de diez envíos reales con factura, vía postal, persona, valor FOB, cupo usado y estado. La segunda entrega es una restauración documentada desde copia. Un servidor de 2 vCPU, 4 GB de RAM, 80 GB de disco, backup externo y monitoreo básico puede ubicarse entre USD 28 y USD 42 mensuales. Al dólar oficial vendedor de $ 1495, esa infraestructura queda entre $ 41.860 y $ 62.790 por mes. El costo no incluye carga histórica ni criterio aduanero: incluye base, archivos, tablero, copia y prueba. UMSA puede ejecutar una prueba corta con tres perfiles: compras, administración y contador externo. El objetivo es que cada envío muestre quién cargó el dato, quién lo aprobó, qué documento respalda el valor y qué cupo queda disponible. La discusión delicada aparece cuando un envío parece personal y el uso real es comercial.

Dónde se rompe y cómo probarlo Primer riesgo: cargar mal el valor FOB.

La señal aparece cuando factura, tracking y registro interno no coinciden. La prueba toma cinco envíos y compara monto, moneda, fecha y persona contra documentos adjuntos. Segundo riesgo: mezclar cupos. La señal aparece cuando dos personas comparten tarjeta, domicilio o cuenta de compra y el sistema no separa responsable fiscal. La prueba crea usuarios distintos, registra envíos con igual proveedor y revisa que el tablero no sume cupos por proveedor. Tercer riesgo: perder el comprobante. La señal aparece cuando el registro tiene estado cerrado y el archivo abre vacío o falta. La prueba restaura base y S3 en un entorno limpio, abre tres adjuntos y compara hash y tamaño. Cuarto riesgo: usar el decreto sin norma complementaria de ARCA. La señal aparece cuando el proceso interno permite una operación que el operador postal todavía no implementó. La prueba obliga a registrar fuente normativa, fecha de vigencia y responsable que validó el criterio. Esto no reemplaza asesoramiento aduanero o fiscal. La pregunta útil para hoy es más chica: ¿la pyme puede mostrar el envío completo sin reconstruirlo de memoria?

Para seguir leyendo