Justicia 310/2026: rendición digital, GAT y evidencia

La nueva resolución ordena rendiciones de fondos transferidos a provincias, municipios y beneficiarios. Qué dato guardar, quién aprueba y cómo probar respaldo.

ULTIMA MILLA · Noticias · 7 de jul de 2026 · 4 min de lectura

Justicia 310/2026: rendición digital, GAT y evidencia

Justicia aprobó una regla nueva para rendir fondos transferidos: cada convenio debe dejar papeles, comprobantes y revisiones en un circuito electrónico. La Resolución 310/2026 alcanza a provincias, municipios y otros beneficiarios que firmen acuerdos con esa cartera. GAT, RID, TAD y GDE dejan de ser siglas lejanas cuando una tesorería debe explicar quién cargó, quién aprobó y qué archivo respalda cada gasto. Esta nota ordena ese recorrido técnico.

Qué cambió para municipios y beneficiarios

La Resolución 310/2026 fue publicada el 7 de julio de 2026 y aprueba un reglamento general para rendir cuentas de fondos presupuestarios transferidos. El cambio llega diecinueve años después del Decreto 225/2007, que ya pedía reglamentos de rendición para convenios con provincias y municipios. El comprobante suelto rompe el circuito. La norma cita el Decreto 782/2019, que manda a ejecutar rendiciones mediante GAT, RID y TAD, todos dentro de GDE. Para un municipio chico, la obligación práctica es simple de decir y difícil de sostener: cada transferencia necesita destinatario, convenio, comprobante, estado, usuario y fecha. La escala técnica se ve fuera del expediente. Stack Overflow reunió más de 49.000 respuestas de 177 países en su encuesta 2025 y ubicó a PostgreSQL entre las bases más usadas para trabajo diario. Ese dato aporta contexto: guardar estados, usuarios y auditoría en una base relacional es una decisión entendible para equipos IT comunes.

Cómo funciona por dentro

El flujo empieza cuando administración carga un convenio, monto, objeto, beneficiario, fecha de transferencia y plazo de rendición. La aplicación valida formato, CUIT, expediente y responsable. PostgreSQL guarda registros estructurados: convenio, comprobante, estado, usuario, área, fecha y auditoría. El almacenamiento de objetos guarda PDF, imágenes y anexos con metadatos. GDE, TAD, GAT o RID reciben la presentación formal o la consulta según corresponda. Cada rol lee una parte distinta. Tesorería carga comprobantes y observaciones. La coordinación revisa si el gasto coincide con el objeto del convenio. Legales ve expediente y acto administrativo. Auditoría lee todo, exporta evidencia y pide correcciones. Un operador administrativo puede adjuntar; un responsable de rendición aprueba; un perfil de lectura consulta sin editar ni borrar. La evidencia vive en dos lugares: datos estructurados en la base y documentos en archivos versionados. Ese diseño evita que un PDF reenviado por chat sea la única prueba. El sistema debe mostrar una línea temporal: alta del convenio, transferencia, carga del comprobante, revisión, observación, corrección, presentación y cierre. Si falta un paso, el tablero marca la rendición abierta antes de que venza.

Qué se instala o configura primero

La pila mínima para un municipio o una cámara que administra convenios puede arrancar con una VM de 2 vCPU, 4 GB de RAM, PostgreSQL 17, almacenamiento S3 compatible, autenticación con Keycloak y una aplicación liviana para rendiciones. Con dólar oficial vendedor a $ 1.510, una VM de USD 20 ronda $ 30.200 mensuales antes de impuestos, soporte y backup remoto. La primera entrega verificable toma de siete a diez días si ya existen usuarios y carpetas. Debe incluir un convenio real o de prueba, dos perfiles de carga, un perfil de aprobación, cinco comprobantes, un rechazo documentado, una exportación CSV y una restauración en ambiente separado. UMSA suele pedir esa restauración antes de sumar automatizaciones, porque el expediente recuperado prueba más que una pantalla prolija. El detalle operativo importa: nombres de archivo, retención, hash de adjuntos, estados permitidos y responsable por convenio. La Ley 24.156 ordena administración financiera y sistemas de control; el sistema local debe volver consultable ese control para personas que trabajan con plazos.

Dónde se rompe y cómo probarlo

El primer riesgo aparece cuando el comprobante queda separado del convenio. La señal es un archivo correcto con expediente equivocado. La prueba carga diez comprobantes, cambia dos expedientes a propósito y revisa que el sistema bloquee o marque la inconsistencia. El segundo riesgo aparece en permisos largos. La señal es un usuario que puede aprobar una rendición que también cargó. La prueba crea perfiles de carga, revisión y lectura, ejecuta tres cambios y revisa el log de usuario, hora y estado anterior. El tercer riesgo aparece en la restauración. La señal es una base recuperada sin adjuntos o adjuntos recuperados sin metadatos. La prueba toma un convenio cerrado, restaura base y objetos en otro servidor, abre dos PDF, compara hash y exporta la línea temporal. Esta nota es técnica y operativa; cada convenio debe revisarse con el área legal y contable correspondiente. La próxima rendición cara será la que tenga gasto real y evidencia incompleta.

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