CNV 1150/2026: tokenización, prospecto y sandbox

La CNV amplió el régimen de representación digital. Qué debe registrar una pyme o ALyC cuando aparecen tokens, PSAV y prospectos.

ULTIMA MILLA · Noticias · 11 de jun de 2026 · 4 min de lectura


¿Qué registro prueba que un valor negociable tokenizado equivale al título tradicional? La CNV publicó el 11 de junio la Resolución General 1150/2026 y extendió el sandbox regulatorio hasta el 31 de diciembre de 2027. Para emisores, ALyC, PSAV y estudios contables que atienden pymes, el expediente pasa a pedir trazabilidad, prospecto, titular registral y control de acceso. Esta nota explica qué dato se carga, quién lo custodia y cómo se prueba.

Dónde aparece la autorización digital

La cifra que corrige la lectura rápida está en la propia Resolución General 1150/2026: el sandbox de representación digital queda vigente hasta el 31 de diciembre de 2027. La misma norma limita la comercialización y custodia digital a plataformas de PSAV registrados designados en los documentos de emisión, que no pueden ser más de cinco. El texto publicado también agrega una regla que una planilla suelta no resuelve. Los valores tradicionales deben quedar depositados en una cuenta especial de un agente depositario central de valores negociables, mientras la representación digital circula con restricciones, titulares registrales y equivalencia funcional. El antagonista operativo es el token sin expediente: una pieza digital qué se mueve rápido y después obliga a reconstruir quién emitió, quién custodió y qué valor tradicional respaldaba cada saldo. El dato global empuja en la misma dirección. El BIS Annual Economic Report 2025 señala que hay casi USD 80 billones en bonos públicos en circulación y registra más de veinte emisiones tokenizadas de soberanos, supranacionales y agencias por más de USD 4.000 millones en nueve monedas. La escala no convierte a una pyme mendocina en banco global, pero sí muestra por qué el control de datos llega al mercado local. Un contador de San Rafael puede ver el cambio en un objeto mínimo: el PDF de prospecto que antes cerraba una carpeta ahora necesita una relación verificable con token, PSAV, titular registral, cuenta especial y autorización de representación digital.

Cómo funciona por dentro

El flujo tiene seis pasos. Primero, el emisor y sus asesores definen el valor negociable tradicional y el régimen de oferta pública aplicable. Segundo, cuando corresponde, presentan ante CNV el pedido de representación digital y el capítulo específico del documento de emisión. Tercero, los valores tradicionales se depositan en una cuenta individualizada de un agente depositario central. Cuarto, una entidad especializada en TRD genera las representaciones digitales con reglas de seguridad, trazabilidad y transferencias permitidas. Quinto, los PSAV intervinientes suscriben, negocian o custodian los tokens dentro de las plataformas declaradas. Sexto, el emisor conserva expediente, prospecto, instrucciones, bloqueos de voto y auditoría de cambios. PostgreSQL guarda registros estructurados: emisión, titular registral, PSAV, cuenta, estado, fecha, usuario, autorización y evento de auditoría. MinIO/S3 guarda documentos pesados como prospectos, actas, constancias, dictámenes y capturas técnicas con metadatos. Un módulo de permisos separa quién carga documentos, quién aprueba cambios, quién consulta tenencias y quién puede pedir una suspensión. El backup copia base, archivos y configuración, y una restauración mensual prueba que cada token vuelve unido a su soporte documental. La CNV recibe la solicitud y entrega el marco de autorización. El PSAV recibe órdenes y custodia digital. La entidad de TRD genera la representación. El titular registral conserva la relación con el valor tradicional. El tablero interno muestra emisiones activas, vencimientos de documentación, cantidad de plataformas designadas y alertas por expediente incompleto.

Qué se instala o configura primero

El primer entregable verificable es un registro de emisión digital con identificador, documento, titular registral, PSAV, estado CNV, cuenta depositaria, fecha, responsable y próxima revisión. La pila mínima puede combinar PostgreSQL 17, almacenamiento S3 compatible, un control de identidad con MFA, un repositorio de documentos y un tablero de seguimiento. En una operación chica, el servidor y respaldo pueden costar entre USD 80 y USD 180 mensuales, unos ARS 116.400 a ARS 261.900 al dólar vendedor de $1.455, sin contar asesoramiento legal, integración con plataformas ni firma profesional. UMSA puede intervenir pasado el relevamiento legal, con modelo de datos, matriz de permisos, respaldo, evidencias y prueba de restauración. El primer resultado útil debe permitir elegir una emisión y responder cuatro preguntas: qué valor tradicional la respalda, qué documento la autoriza, qué PSAV intervienen y qué usuario tocó el expediente. La configuración inicial debe bloquear estados ambiguos. Si falta prospecto, titular registral, PSAV designado o cuenta depositaria, la emisión queda pendiente. Si una plataforma supera el límite declarado, el sistema abre alerta y exige revisión antes de publicar el cambio.

Dónde se rompe y cómo probarlo

El primer riesgo es separar el token del valor tradicional. La señal aparece cuando el saldo digital no encuentra cuenta depositaria, titular registral o certificado de tenencia. La prueba toma una muestra de emisiones, cruza token, cuenta y documento, y deja evidencia de coincidencia. El segundo riesgo es tratar a todos los usuarios con el mismo permiso. La señal aparece cuando un operador puede cargar documentos y aprobarlos en la misma sesión. La prueba entra con roles de emisor, asesor, auditor y consulta, y documenta qué acción queda permitida o rechazada. El tercer riesgo es conservar el prospecto sin versión. La señal aparece cuando una actualización reemplaza el archivo anterior y borra la historia. La prueba descarga dos versiones, revisa hash, fecha, autor y vínculo con la autorización. El cuarto riesgo es publicar una representación digital con reglas de transferencia incompletas. La señal aparece cuando un evento de voto, bloqueo o suspensión queda fuera del registro. La prueba simula una asamblea y debe mostrar instrucción, bloqueo, titular registral y constancia final. Esta guía técnica no reemplaza asesoramiento legal ni financiero. La pregunta qué conviene dejar escrita es simple: ¿quién puede probar mañana que el token y el valor tradicional cuentan la misma historia?

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